LABOR DE UN MAESTRO
La docencia es una profesión noble y enriquecedora, para quien la ama verdaderamente, pero puede ser el peor error si se llega a ella solo por tener un título profesional o un sueldo más o menos seguro.¿Para ser educador, se debe tener vocación? Si, y solo basta con amar la docencia de forma sincera y con pleno convencimiento, de no ser así, jugamos peligrosamente con varias vidas. La vocación en educación, debe ser el hilo conductor de la acción docente, aquel quien ha elegido esta profesión, es porque tiene la seguridad de que es su vocación, ejercer como educador no es para nada lucrativo como otras vocaciones, y el escogerlo deja ver que la persona que lo hace considera más los valores de su vocación que los intereses materiales o económicos. No obstante, no se puede hablar de vocación sin definir este concepto. La palabra vocación proviene del vocablo latín vacare que significa llamada.
Por lo tanto se puede decir que una vocación es un llamamiento y de acuerdo a diferentes diccionarios es tener inclinación o aptitud a cualquier estado, profesión o carrera. En educación, este llamado, está referido a la persona y se entiende como la invitación a ser y desarrollarse conforme al ser particular década uno y a nuestro compromiso de respetar el ser y el desarrollo del ser particular de los demás y en los demás.
Nos ven como referentes, modelos, guías etc… por eso debemos ser como cristales, que a contraposición de la luz, los rayos traspasen sin distorsionarse, ser coherentes con nuestras pensamientos y acciones, si hablamos de una pedagogía de respeto, amor, ser capaces de cuidar de esas esponjas que solo quieren es estar libre de preocupaciones, peligros o riesgos que en ultimas décadas la sociedad ha desarrollado, para atacar a esta población indefensa, que en ocasiones sus padres no están al frente de sus adversidades, por esto el maestro no solo forma en conocimientos y demás tirias de comportamientos sociales, sino también, intercalar el rol de un segundo padre o madre, con el objetivo de ayudar a construir un proyecto de vida, con caminos hacia la transformación social.
Un maestro debe pensar de manera crítica, observando las problemáticas sin fin que han aquejado desde hace varios siglos a esta pequeña sociedad, que han afectado, desde un niño indefenso, hasta nuestro misma naturaleza, apartando nuestra visión de seres humanos conservadores y agradecidos con nuestros hermanos y madre tierra, es por esto que se debe generar un pensamiento en las nuevas y en las existentes generaciones de disposición y apertura de nuevas ideas, que propongan alternativas de cambio social, para el mejoramiento de la calidad de vida para la misma.
Escrito por:
Camila Alejandra Enriquez.
Roger Andres Muñoz Alvear.
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